La investigación de IHCantabria refuerza el compromiso global con la calidad del agua
Más de 140 países celebran el 18 de septiembre el ‘Día Mundial del Control de la Calidad del Agua’, una fecha clave para sensibilizar y fomentar la participación ciudadana en la protección de este recurso esencial
Hoy, 18 de septiembre, se conmemora el “Día Mundial del Control de la Calidad del Agua”, una iniciativa que busca concienciar sobre la importancia de proteger este recurso vital, fomentar su reutilización y reducir la contaminación y los vertidos de aguas residuales sin tratar. En este contexto, destaca la experiencia y compromiso que el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria) ha demostrado tener con el estudio y la conservación de los ecosistemas acuáticos; de manera especial, a través de los siguientes grupos de investigación: Ecosistemas Litorales, Ecosistemas Continentales y Oceanografía, estuarios y calidad de agua.
Un reto ligado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La calidad del agua es uno de los grandes desafíos ambientales del siglo XXI. La meta 6.3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 plantea mejorarla y reducir a la mitad las aguas residuales sin tratar antes de 2030. La labor de investigación aplicada que desarrolla IHCantabria se alinea con este reto global, contribuyendo a monitorizar la contaminación y a conocer mejor los efectos de los vertidos puntuales y difusos, lo cual permite mejorar el estado de los ecosistemas.
Más de dos décadas protegiendo los ecosistemas litorales y continentales
El grupo de Ecosistemas Litorales estudia el funcionamiento de estuarios y ecosistemas marinos, ofreciendo información esencial para la gestión de hábitats costeros. Su trabajo ha permitido desarrollar herramientas para evaluar el estado ecológico de las aguas y cumplir con la legislación europea. Entre sus hitos destaca la puesta en marcha de la Red de Calidad del Litoral de Cantabria (RCLC), en 2005, en cumplimiento con la Directiva Marco del Agua (2000/60/CE). La RCLC permite dar un seguimiento sistemático de las aguas de transición y costeras de la región, mediante campañas periódicas de muestreo en agua, sedimentos y organismos vivos. Su aporte incluye el control de vigilancia ─para tener una visión general y completa del estado de las masas de agua─, el control operativo ─en zonas que están en riesgo de no alcanzar el buen estado ecológico─ y el control de investigación ─para conocer qué causas e impactos genera el incumplimiento de objetivos medioambientales─. Por tanto, esta red ofrece información clave para cumplir con la legislación vigente sobre calidad y tratamiento de agua; además de orientar el proceso de toma de decisiones y de respaldar la gestión sostenible de la calidad del agua en Cantabria.
Por su parte, el grupo de Ecosistemas Continentales centra su investigación en el estudio de los mecanismos que confieren resiliencia a los ecosistemas acuáticos continentales (ríos, humedales y lagos) frente a la presión humana y a las perturbaciones naturales. La monitorización de estos ecosistemas combina técnicas tradicionales con el uso de otras técnicas novedosas basadas en sensores de última generación, teledetección o ADN ambiental. Estas capacidades, junto al modelado ecológico, ofrece herramientas para la gestión integrada de cuencas (tierra-agua) que garanticen la conservación de estos ecosistemas y su biodiversidad. Un ejemplo de proyecto de largo recorrido es la consolidación de la plataforma LTSER-Picos de Europa (Long Term Socio-Ecological Research), en la cual se llevan monitorizando los cambios de los ecosistemas acuáticos continentales desde hace 14 años.
El grupo de Oceanografía, estuarios y calidad de agua desarrolla soluciones innovadoras para evaluar y mitigar los impactos derivados de la actividad humana en medios acuáticos. Además del uso de modelos numéricos avanzados ─para analizar los efectos de vertidos urbanos o industriales y de derrames accidentales sobre la calidad del agua, en el marco de varios proyectos─, se está implementando novedosas técnicas de inteligencia artificial (IA) que permiten responder más rápidamente a las necesidades que plantea la gestión de la calidad del agua. Un claro ejemplo es el proyecto que está desarrollando junto al Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, para analizar y dar seguimiento al impacto de vertidos del sistema de saneamiento en Urdaibai, en el que se está implementando un gemelo digital de los impactos del saneamiento sobre la calidad del medio ─sistema CICLOPE─, lo que permite anticipar riesgos y diseñar estrategias de respuesta más eficaces.
Ciencia y sociedad, unidas por el agua
La conmemoración del Día Mundial del Control de la Calidad del Agua también invita a la ciudadanía a implicarse en el seguimiento de ríos, embalses y pantanos; teniendo en cuenta que la calidad del agua es un factor esencial para la salud de los ecosistemas, el bienestar humano y la biodiversidad. Con su investigación y múltiples proyectos de investigación, formación, transferencia tecnológica y de conocimientos, IHCantabria se integra en un esfuerzo global que cada 18 de septiembre recuerda que el acceso al agua limpia y segura es un derecho y una responsabilidad compartida.
El trabajo desarrollado por personal investigador de IHCantabria aporta nuevos conocimientos y herramientas
que contribuyen a la conservación de los ecosistemas acuáticos, a la calidad del agua y a su gestión sostenible
