Un estudio en el que ha participado IHCantabria advierte sobre la creciente inseguridad hídrica en la cuenca mediterránea
El 90% del agua disponible en algunas cuencas mediterráneas se destina a usos humanos, dejando a los ecosistemas al borde del colapso
La cuenca mediterránea afronta una crisis silenciosa que amenaza su biodiversidad, su economía y la salud pública: la escasez de agua está poniendo en riesgo la seguridad hídrica y los ecosistemas de agua dulce. Así lo advierte un estudio publicado recientemente en la revista Environmental Research Letters, en el que participa el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria), junto con otras instituciones científicas españolas.
El artículo científico, titulado “Water scarcity challenges water security: a case for Spain’s freshwater ecosystems”, señala que el uso intensivo del agua —concentrado en la agricultura, el turismo y ciertos sectores industriales— está empujando a ríos, acuíferos y humedales hacia un punto de no retorno.
Ecosistemas bajo presión
Los investigadores que han participado en ese estudio destacan que en varias cuencas mediterráneas se destina hasta el 90% de los recursos hídricos disponibles a actividades humanas, sin dejar reservas suficientes para el mantenimiento de los ecosistemas. “Esta sobreexplotación, unida a la creciente frecuencia de sequías y a los efectos del cambio climático, está degradando enclaves emblemáticos como Doñana, las Tablas de Daimiel o el delta del Ebro”, explica José (Pepe) Barquín Ortiz, uno de los coautores del artículo, profesor titular en la Universidad de Cantabria y responsable del Grupo de Ecosistemas Continentales en IHCantabria.
La pérdida de biodiversidad, la intrusión salina en acuíferos costeros o la proliferación de especies invasoras son algunas de las consecuencias de esta presión. Además, la desconexión de los ríos de sus llanuras de inundación y la contaminación por vertidos urbanos e industriales aumentan los riesgos para la salud y reducen la capacidad de los ecosistemas de ofrecer servicios esenciales, como la protección frente a inundaciones o la depuración natural del agua, respectivamente.
Transformar la gestión del agua
El estudio advierte que las políticas centradas en aumentar la oferta de agua —como la construcción de embalses o el fomento de la desalación— ya no son soluciones sostenibles por sí solas. De hecho, inversiones destinadas a mejorar la eficiencia del riego han derivado en un aumento de la superficie irrigada, sin lograr un ahorro real de agua.
Los autores proponen un cambio de paradigma: priorizar la protección y restauración de los ecosistemas, fomentar la agricultura de conservación, controlar las extracciones ilegales y evitar la implantación de industrias o complejos turísticos en zonas sometidas a estrés hídrico. Asimismo, subrayan la importancia de la coordinación institucional y de aplicar medidas de adaptación al cambio climático de manera integrada.
Un espejo para otras regiones semiáridas
Al haber desarrollado una economía fuertemente dependiente del agua en un territorio semiárido, España constituye un caso de estudio relevante para otras regiones del mundo con climas mediterráneos. La experiencia española muestra los riesgos de relegar las necesidades de los ecosistemas frente a la demanda humana y ofrece lecciones para avanzar hacia un equilibrio que garantice la seguridad hídrica, la preservación de la biodiversidad y la resiliencia económica.
El paradigma del Cantábrico
En el caso de las cuencas cantábricas, el índice de estrés hídrico es mucho menor, en comparación con las cuencas mediterráneas españolas. Utilizado para una comparación a escala nacional, este índice sólo refleja el balance hídrico anual. No obstante, a escala estacional, muchas de las cuencas cantábricas presentan los mismos problemas que las mediterráneas, durante los meses de estiaje. Esta problemática se está acentuando notablemente por los efectos del cambio climático y por el incremento de la demanda de agua, debido al aumento del turismo durante el periodo de verano. Este coctel amenaza la conservación de la biodiversidad y la seguridad hídrica de las cuencas cantábricas.
Para atender este problema, un nuevo proyecto de investigación ─financiado por la FBBVA─ analizará en detalle la seguridad hídrica de Santander, como representante de una ciudad del cantábrico, junto con 2 ciudades mediterráneas: Barcelona y Valencia. El nuevo proyecto, que titula “Retos ante la escasez para alcanzar la seguridad hídrica en España” (H2OSEG), pretende indagar en las estrategias necesarias para asegurar la seguridad hídrica en España, tomando estos casos de estudio como ejemplo de identificación de problemáticas de escasez de agua surgidas a lo largo de todo el país.
Se puede acceder al contenido completo del artículo titulado “Water scarcity challenges water security: a case for Spain’s freshwater ecosystems”, a través del siguiente enlace: https://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/adfbfc
